ENTREVISTA A JESÚS DE NAZARET por Leo J. Mart.

LA PALABRA DE DIOS

– Jesús, Hijo de Dios, dijiste: -Estad alerta y guardaos de la levadura de los fariseos (Cf. Mt 16, 5)
– Es más peligrosa la levadura de los fariseos que un puñal en el corazón.

– Jesús, Hijo de Dios, ¿por qué?
– El puñal te mata el cuerpo; pero la mentira y el engaño es algo que va envenenando el alma y fermentando el mundo de mentiras.

– Jesús, Hijo de Dios, lo curioso es que cuando Tú les decías a tus discípulos que se cuidaran de la levadura de los fariseos, ellos creyeron que los estabas recriminando por no tener panes (Cf. Mt 16, 7)
– Ni siquiera Mis discípulos entendían Mis Palabras (Cf. Mt 16, 9)

– Jesús, Hijo de Dios, si no te entendían tus discípulos que estaban contigo y te veían, ¿qué no nos pasará a nosotros que ni te vemos ni oímos?
– La Palabra de Dios no entra por los ojos, ni por los oídos. La Palabra de Dios entra por el corazón y llega al alma.

– Jesús, Hijo de Dios, si no te entendían tus discípulos, ¿cómo vamos a entenderte nosotros después de dos mil años?
– La Palabra de Dios no está sujeta al tiempo ni al espacio. La Palabra de Dios es eterna e inmutable.

– Jesús, Hijo de Dios, quisiera haber estado entre uno de esos Doce que directamente te escuchaban.
– ¡Tampoco Me hubieras entendido!

– Jesús, Hijo de Dios, ¿por qué dices esto?
– Porque no es posible entender la Palabra de Dios sin ayuda del Espíritu Santo.

– Jesús, Hijo de Dios, quisiera tener esa gran ayuda para entender tus Palabras.
– ¿Quién crees tú que te movió a hacerme esta Entrevista a Jesús de Nazaret?

– Jesús, Hijo de Dios, seguramente el Espíritu de Dios.
– Si no tuvieras la gran ayuda del Espíritu de Dios no serías capaz de resistir Mis enseñanzas, ni buscar con anhelo Mis respuestas.

– Jesús, Hijo de Dios, le doy gracias al Espíritu Santo que me movió a hacerte esta Entrevista.
– ¿Quieres, hijo, entender las Escrituras?

– Jesús, Hijo de Dios, ese es mi principal deseo.
– Invoca a Mi Santo Espíritu y Él te ayudará en tu labor.

– Jesús, Hijo de Dios, la doctrina de los fariseos es fermento que envenena al alma.
– La Palabra de Dios es fermento que da vida al alma.

¿QUIÉN DICEN QUE SOY?

– Jesús, Hijo de Dios, preguntaste a los discípulos sobre qué dicen los demás que es el Hijo del Hombre (Cf. Mt 16, 13)
– Puede ser que a ti te parezca una superflua pregunta; pero Yo quería ir más allá.

– Jesús, Hijo de Dios, bien se que Tú por medio de las palabras te metes en el alma.
– Así lo es; Yo no Me quedo en las simples palabras de los hombres, sino que por medio de ellas Me les meto al alma.

– Jesús, Hijo de Dios, y eso que Tú ni siquiera necesitas escuchar palabra alguna, porque basta tu mirada para conocer el alma.
– Basta Mi mirada para conocer el alma.

– Jesús, Hijo de Dios, preguntaste a tus discípulos: -Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo? (Mt 16, 15)
– El que respondiera Mi pregunta era el elegido por Mi Padre celestial para fundar Mi Iglesia (Cf. Mt 16, 17)

– Jesús, Hijo de Dios, respondió el que menos yo pensaba: Pedro.
– ¿Por qué dices esto?

– Jesús, Hijo de Dios, porque Pedro era muy primario y cobardón.
– Mi Padre Dios elige a los débiles para confundir a los fuertes. No juzgues a la gente de Dios por la debilidad de su carácter sino por la altura de su misión.

– Jesús, Hijo de Dios, Pedro respondió a tu pregunta: – Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo (Cf. Mt 16, 16)
– Yo le respondí a Pedro que esa respuesta se la había inspirado directamente Mi Padre celestial (Cf. Mt 16, 17)

– Jesús, Hijo de Dios, te seguiré llamando: Jesús, Hijo de Dios vivo, como te llamó Pedro.
– Cada vez que tú invocas el Nombre de Jesús, como el Hijo de Dios vivo, estás invocando al Padre, al Hijo y a Mi Santo Espíritu divino.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, explícame esto.
– Cuando invocas a Jesús, invocas a Cristo; cuando invocas al Hijo, es porque tiene un Padre; y cuando dices: Dios vivo, invocas al Espíritu de Dios que da la vida.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, ¿qué más dijiste a Pedro?
– Le dije: -Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia (Cf. Mt 16, 18)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, Tú no edificas tu Iglesia sobre ladrillos ni hierro ni cemento, sino sobre hombres débiles de carne y hueso (Cf. Mt 16, 18)
– Mi Padre Dios escoge la debilidad humana para mostrar su fortaleza.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, las grandes construcciones de piedra que han hecho los hombres ahora yacen en ruinas.
– Pero Mi Iglesia, construida sobre la debilidad humana y la fortaleza de Dios ya lleva dos mil años.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, ¿qué más dijiste a Pedro?
– Que las puertas del infierno no podrían contra Mi Iglesia (Cf. Mt 16, 18)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, ¿le diste alguna arma a Pedro?
– Le di a Pedro y a sus sucesores, las llaves del Reino de los Cielos (Cf. Mt 16, 19)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, ¿qué significa esto?
– Las enseñanzas del sucesor de Pedro son las llaves que te sirven a ti para poder abrir las puertas de los Cielos.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, ¿qué más dijiste a Pedro?
– Todo lo que ates sobre la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates sobre la tierra quedará desatado en los cielos (Cf. Mt 16, 18)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, explícame esto con palabras simples y sencillas.
– En síntesis, que lo que Pedro, el Papa, apruebe sobre la tierra será aprobado en los cielos; que lo que repruebe en la tierra será reprobado en los cielos.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, ¿se somete el cielo a los dictámenes de un hombre de la tierra?
– No se somete el cielo a los dictámenes de un hombre de la tierra, sino que quien sea el Papa siempre se someterá a los dictámenes de Mi Padre Dios.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, según esto, el Papa es el representante de Cristo y el representante del Reino de los Cielos.
– El Papa es el representante de Mi Padre Dios, el Rey de los Cielos y la tierra.

León Martinez
Civitas Orationis
leojmart@gmail.com
www.ciudadoracion.com

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