¿Hay vida después de la muerte?

¿HAY VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE? Leo J. Mart.

Según las encuestas –ahora son la máxima autoridad en testimonios-, un 40% de la gente cree que sí hay vida después de la muerte, un 30% dice no haber vida, y un 30% dice no saber y no importarle. De todas formas van ganando las encuestas.

Científicos de la NASA –ahora son la máxima autoridad en testimonios- aseguran que han logrado captar imágenes, espectros, fantasmas, de las personas al morir, y les llama la atención que unos son demasiado luminosos; pero la gran mayoría son oscuros.

La muerte no existe porque en ella no se acaba tu existencia. El problema, gran problema, es que después de tu muerte seguirás existiendo.

Los físicos dicen que la materia no se destruye sino que se trasforma. El cuerpo carnal vuelve a la tierra; el espíritu vuelve a los espíritus.

La muerte es un simple cambio de vestido, abandonamos el vestido de carne que nos cubre y seguiremos existiendo.

No tiene vestido la inteligencia para conocer y esta seguirá conociendo. ¿Conociendo qué? Lo mismo que ahora procuras conocer: al Creador o a las criaturas. No tiene vestido la voluntad para amar y esta seguirá amando. ¿Amando qué? Lo mismo que ahora amas: al Creador o a las criaturas.
Los muertos no ocupan lugar en el espacio, como no ocupan lugar en el espacio la luz ni la oscuridad. Si mueres en la luz, la luz te alumbrará; si mueres en la oscuridad; la oscuridad te cubrirá.

¡A mí no me gusta que me hablen de la muerte sino de la vida! –dicen algunos. Quien ama la vida tiene que tener presente que la muerte es vida que se prolonga eternamente. El problema, no es aquí sino allá.

¡Maldito el día en que nací, y maldito el día en que parió mi madre! –dicen ahora muchos muertos que ahora siguen vivos y que su existencia permanece en total oscuridad.

¡Yo no creo que después de la muerte haya vida! –dice el ciego. Aunque el ciego no crea en la luz del sol, ni pueda imaginarla, este seguirá alumbrando.

La tierra está más llena de muertos que de vivos. Cada vez muere más gente que antes no había muerto, dentro de poco uno de ellos serás tú.
¡A mí no me gusta recibir en mi correo mensajes negativos! –dicen algunos. No es negativo decirte que si hoy eres feliz, feliz te quedarás eternamente, porque tu eternidad es el día de hoy. Pero si hoy no eres feliz, también puedes cambiar, Dios te brinda esa gran oportunidad, que es única en tu vida de ser siempre feliz.

La carne se pudre; el espíritu se eleva a su Hacedor para recibir el justo pago: un premio o un castigo. Dios es tan misericordioso que arrojó a los infiernos a una tercera parte de los ángeles del cielo, para cuidar la felicidad de la gran mayoría de los que allí viven para siempre, siempre…

Leo J. Mart. Filósofo, escritor