JESÚS HABLA DE PABLO Leo J. Mart.

RECUERDOS DE JESÚS

– Jesús, Hijo de Dios vivo, después de dos mil años sigues vivo entre nosotros.

– Conocéis bien, hermanos, que Mi estancia en la tierra, entre vosotros, no fue infructuosa (Cfr. 1 Ts 2, 1)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, tu estancia no fue infructuosa, pero te toco sufrir muchísimo.

– Después de haber padecido injurias y grandes sufrimientos en la tierra, tuve confianza en Mi Padre Dios y Padre vuestro, para predicaros el Evangelio Mío en medio de muchos combates (Cfr. 1Ts 2, 2)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, no buscaste simpatías, sino decir la verdad que a todos duele.

– Mis enseñanzas no proceden, por eso, del error ni de la impureza de la falta de verdad, ni es engañosa (Cfr. 1Ts 2, 3)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, Tú trataste de agradar a Dios y no a los hombres.

– Yo hable no como quien busca agradar a los hombres sino a Mi Padre Dios, que ve el fondo de vuestros corazones (Cfr. 1Ts 2, 4)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, de las cosas que me llaman la atención de ti es que hiciste muy pocas alabanzas a la gente.

– Nunca Me he movido con palabras aduladoras, ni por avaricia disimulada <Mi Padre Dios es testigo> (Cfr. 1Ts 2, 5)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, nunca buscaste gloria humana.

– No busque gloria humana, ni de vosotros ni de nadie (Cfr. 1Ts 2, 6)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, siempre usaste palabras persuasivas.

– Aunque como enviado de Mi Padre Dios, podría haber impuesto el peso de Mi autoridad, sin embargo Me comporté con dulzura entre vosotros (Cfr. 1Ts 2, 7)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, no buscaste ser servido.

– Yo no vine a ser servido sino a servir.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, siendo el mayor, siempre serviste.

– Para enseñaros a vosotros que el que quiera ser el mayor que sea el servidor de todos.

– Jesús, Hijo de Dios vivo, nos queda el recuerdo permanente, eterno, de tu amor por nosotros.

– Como una madre que da alimento y calor a sus hijos, así, movido por Mi Amor, quise entregar no solamente Mi Evangelio, sino también Mi Vida por vosotros, tanto os amo! (Cfr. 1Ts 2, 8)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, trabajaste duramente en esta tierra.

– Pues recordáis, hermanos, Mi esfuerzo y Mi fatiga: trabajando día y noche (Cfr. 1Ts 2, 9)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, no tuviste ningún pecado.

– Testigos sois, y también Mi Padre Dios, que Mi conducta fue santa-justa-irreprochable (Cfr. Ts 2, 10)

– Jesús, Hijo de Dios vivo, te comportaste como un padre.

– Como un padre a sus hijos, a cada uno os alentábamos y os consolábamos, exhortándoos a que vivierais de una manera digna de Mi Padre Dios, que os llama a su Reino y a su gloria (Cfr. Ts 2, 11-12).

León Martinez
Civitas Orationis
La ciudad para aprender a escuchar la voz de Dios 
www.ciudadoracion.com 
#civitasorationis #ciudadoracion #Dios #Amor #instrucciones#Escucharlavozdedios #leojmart #virtudes #confianzaendios #oracion#iglesiacatolica #jesus #cristo

Comparte con otros

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
Share on print
Print

Leave a Reply

Close Menu