Oraciones

RENOVACIÓN DE LA VIDA DE ORACIÓN

Mensaje de Jesús a Leomar, la víspera de Corpus Christi, Mayo 6-1999

Quiero revivir con una vida nueva, la vida de oración contemplativa y penitente.

Quiero almas contemplativas que vivan en todo momento una entrega total a la Santa Voluntad de Dios, por medio de la oración; que escuchen a Dios en lo profundo de sus corazones, siguiendo las Santas Instrucciones: “Instrucciones para escuchar la Voz de Dios”, que Yo vengo transmitiendo a Leomar.

Quiero almas penitentes que hagan de la obediencia a Dios su máximo sacrificio y por tanto se dediquen a escucharlo, para conocer a cada instante su Santa Voluntad.

El fin, es santidad de vida, para que sea posible el Reino de Dios sobre la tierra.

Quiero construir una Ciudad en el corazón de los hijos que aman a mi Santa Madre, para darles Mi tierra prometida llena de gozo y paz; Mi Ciudad de la Oración.

Quiero que los hijos de Mi Ciudad, conviertan su propia casa en templo de oración, donde se escucha a Dios.

Dentro del estado civil al cual llamo a cada uno, lo que Me importa verdaderamente es la capacidad de dedicar tiempo heroico para escuchar a Dios.

Quiero que los hijos de Mi Ciudad, permanezcan en sus casas para que Dios pueda dirigir a cada uno en forma personal y no colectiva; porque Dios habla mejor cuando encuentra el alma sola, y Dios quiere que sus hijos lo escuchen con gusto en su propia casa u oficina y según el horario de cada uno.

Quiero Yo dirigir el alma de mis hijos, con la asesoría de Leomar. A cada uno le diré en la oración, lo que debe hacer en concreto al copiar y meditar Mis Santas Instrucciones. Mis hijos acudirán a Mis santos sacerdotes, para buscar Mis Santos Sacramentos.

Mis hijos de la Ciudad, deben buscar la orientación con el pastor que Yo he puesto para que cuide Mis ciudadanos escogidos, a quien le he dado el carisma de Mi Ciudad y el don de consejo para guiarlos.